Proyecto residencial que aprovecha un entorno arbolado para construir una relación directa con terrazas, vegetación y alberca. La arquitectura alterna muros sólidos con grandes aperturas para controlar privacidad y vistas.
Los interiores mantienen una paleta clara y funcional, mientras las terrazas y áreas exteriores introducen madera y vegetación. El resultado busca una vivienda serena, conectada con el paisaje y con distintos grados de apertura.
CLAVES
Integración con vegetación existente Terrazas y áreas exteriores Alberca vinculada al paisaje Interiores funcionales y luminosos