Una sección de “no incluye” puede ser tan importante como el total.
Si faltan acometidas, derechos, estudios, movimientos de tierra o equipamiento, considera cuánto pueden representar.
6. Forma de pago
Anticipo, estimaciones, hitos y retenciones cambian el flujo del proyecto.
No aceptes un calendario que te obligue a pagar más rápido de lo que avanza la obra sin una justificación contractual.
7. Cambios y trabajos extraordinarios
Pregunta cómo se autoriza un cambio y quién aprueba el precio antes de ejecutarlo.
Muchos conflictos aparecen cuando un trabajo adicional se hace primero y se discute después.
8. Tiempo
El plazo debe corresponder al alcance.
Una promesa extremadamente corta puede ser tan riesgosa como una demasiado larga si no existe programa.
9. Garantías y cierre
Asegúrate de entender qué se entrega al terminar y qué sucede si aparece un defecto atribuible a los trabajos.
10. Contrato
El presupuesto debe relacionarse con un contrato claro.
El documento tiene que identificar alcance, precio, forma de pago, plazo, obligaciones, cambios y terminación.
Comparar correctamente no significa buscar la propuesta más cara. Significa saber qué estás comprando.
El mejor presupuesto es el que puedes entender, verificar y relacionar con el proyecto que realmente quieres construir.