El proyecto organiza distribución, orientación, iluminación, ventilación, circulaciones y relación entre espacios.
Aquí se prueban ideas y se corrigen antes de que cualquier cambio implique demoler o rehacer.
5. Completa la información para construir
Una planta arquitectónica no resuelve por sí sola la obra. Dependiendo del proyecto se requieren estructura, instalaciones, detalles, acabados y especificaciones.
Ese conjunto permite que constructor, residente, proveedores y cliente trabajen sobre la misma información.
6. Presupuesta sobre el proyecto
Con planos definidos es posible dividir la inversión por partidas y detectar dónde se concentra el costo.
Si el presupuesto supera el límite, se ajusta antes de iniciar obra, no cuando ya existen cimentaciones o muros levantados.
7. Tramita lo que corresponda
Licencias, alineamientos, uso de suelo, responsivas y requisitos cambian según el municipio y características del proyecto.
Por eso la parte administrativa debe revisarse con anticipación y no cuando la cuadrilla ya está esperando.
8. Contrata con alcance claro
Antes de arrancar conviene tener por escrito qué se construirá, qué incluye el precio, cómo se pagará, quién supervisará, qué información se entregará y cómo se manejarán cambios.
La casa no empieza con el primer colado. Empieza cuando terreno, presupuesto, proyecto y responsables están alineados.
En AvilmarMx acompañamos proyectos residenciales desde la primera idea hasta la ejecución en Morelos y Querétaro.
Si ya tienes terreno, cuéntanos tu proyecto y revisamos qué puede construirse realmente en él.